| #1 - Posted 11 January 2012, 8:52 AM | |
Location: United States, Naples, Florida Join date: May 2008 Member #: 829 Posts: 122 | EL DUARTE QUISQUEYANO El Duarte Quisqueyano La diáspora de la República Dominicana que se forma en la época pos republicana, ya no en los clásicos institutos europeos, se concentra en las cercanías de la isla, como en Cuba, Puerto Rico, Venezuela y México. Muchas veces, perdiéndose en esos lugares sin dejar rastros. Otras veces, convirtiéndose en abanderada de las más progresistas ideas independentistas. Hasta poco después de entrar el siglo XX, los nacionalismos de las personas no estaban tan definidos ni arraigados como ahora. Las características principales de aquellos tiempos era el lenguaje. La procedencia no tenía tanta relevancia cuando personalmente un individuo se adhería a los movimientos sociales. En las Antillas Mayores, Cuba, Santo Domingo y Puerto Rico se movían y mezclaban familias como si fuera una región común. Quisqueya tiene la peculiaridad de ser una nación en una isla, en América continental, donde la mayoría de la población es mestiza, o sea, mezcla de colores de la piel. A Quisqueya han llegado personas de los continentes asiático, europeo, africano y del propio continente americano. En la época de las independencias americanas, que se inicia con la de los Estados Unidos de América en 1776 y se extiende hasta los inicios del Siglo XX, había mucha confusión en cuanto a ponerle nombres a las naciones, pues las identidades de los pueblos contenían ingredientes diversos que solo se unificaron años después de sus respectivas independencias, mediante el uso de un estatuto unitario que hoy conocemos como las constituciones nacionales. La nuestra ha sido la excepción y la más confusa. En septiembre de 1844, seis meses después de haberse declarado la independencia de la república, Juan Pablo Duarte es expulsado del país por el Presidente Pedro Santana. Duarte salió con la esperanza que su obra fuese defendida por los pocos discípulos que quedaban enarbolando sus ideales; o, por las generaciones venideras que entenderían lo que faltaba para completar su idea de nación. Su obra no estaba terminada aún, pero consideró que había dejado la semilla para que se continuara, pensando que habrían otros jóvenes, que como los trinitarios, encontrarían el eslabón que le seguía a la denominación de la república. No tenía dudas en que tan pronto se afianzara la república se le buscaría un nombre digno para la nación. Por lo menos, garantizaba que el nombre de la isla por la cual se daba la denominación a la república, era Isla de Santo Domingo. Cosa que tampoco entendieron los caudillos y confundidos intelectuales criollos que se hacían dueños de la república, como un regalo o trofeo que se creyeron merecer por sus hazañas y zancadillas y que han permitido que Haití siga insistiendo, en su constitución, que el nombre de la isla es Haití. Duarte tuvo tiempo para pensar lo que sucedió en los Estados Unidos de América con la denominación y el nombre de esa nación. En 1776 los patriotas de las 13 colonias inglesas que declararon su independencia no habían escogido el nombre de su nación en esa ocasión, pero sí la denominación de su república: Estados Unidos. Fue once años después que se escogió “América” como nombre de esa nación. Sucedió que en 1961 Pedro Santana anexó la república a España, lo que produjo en la conciencia patriótica de la población desencanto y frustración, despertando el ideario duartiano, plasmado en la propia constitución de la república: “…una república libre, soberana e independiente de toda dominación extranjera”. El propio Duarte y muchos de los trinitarios que deambulaban por el extranjero, se habían quedado rezagados o con posiciones sin importancia en los gobiernos controlados por Pedro Santana y de Buenaventura Báez. A Juan Pablo Duarte fue a visitarle en Rio Negro, Venezuela, un joven con noticias sobre los acontecimientos que estaban ocurriendo en el país. Desde ese momento se puso en pie de guerra para no solo salvar la república, sino también para ponerle el nombre propio a la nación que, durante esos años como pensador y patriota para completar su obra, había estado sorteando. Duarte escogió “Quisqueya”, aunque nos asombremos hoy día los que hemos vivido toda una vida ignorando esa verdad. Con ese mismo joven envió aquel mensaje quisqueyano que encendió la llama de la restauración. -“Quisqueyanos sonó ya la hora De vengar tantos siglos de ultraje; El que a Dios y a su patria desdora, Que de oprobio y baldón se amortaje. No más cruz que la cruz quisqueyana, Que da honor y placer el llevarla; Pero el vil que prefiera la hispana, Que se vaya al sepulcro a ostentarla.” -Juan Pablo Duarte (1861, aunque pudo ser anterior a ese año) Se podría conjeturar que Duarte, aunque aislado casi por completo de las noticias de su patria, seguía pensando en un proyecto de nación ideal para ella y su pueblo. ¿Qué pudo influenciar en la mente de este prócer para que escogiera “Quisqueya” como nombre de la patria? Río Negro se une con el Río Orinoco por medio de un canal natural llamado “Casiquiare”, un vocablo muy parecido a “Cacique”. Quizás ese vocablo le hizo recordar la leyenda de los taínos sobre Quisqueya. Además, tal parece que él estaba viviendo entre indígenas de las regiones de las selvas amazónicas y debió sentirse identificado con ellos o por lo menos apreciar sus modos de vida. ¿Cómo lograr que con ese nombre de Quisqueya se completara el plan de nación, cuyo ingrediente más importante sería que el pueblo tuviera una identidad nacional propia y no muy ajena a la historia del terruño? Para Duarte, valía la pena un sacrificio más; un intento más para no solo rescatar la república, sino para también darle nombre a la patria y una identidad nacional a su pueblo: QUISQUEYA: Nombre de la Patria y de la Nación QUISQUEYANA: La Identidad Nacional del Pueblo SANTO DOMINGO: Nombre de la Isla compartida con Haití DOMINICANA: La Identidad Isleña (regional), compartida con el pueblo haitiano Más claro de ahí no canta un gallo. Quien o quienes quieran tapar el sol con un dedo que se preparen a recibir los reclamos de un pueblo harto de ser engañado con falsedades y misterios sobre el verdadero plan quisqueyano de nación de Juan Pablo Duarte. El triunfo de la restauración de la república se debió a tres factores importantes y el principal fue la presencia de Duarte en marzo de 1864, cuando la división de los caudillos ya estaba a punto de hacerla perder; el segundo factor, se debió a la ayuda recibida por Haití, que prefería no tener potencias extrajeras controlando parte de la isla; y el otro factor era lo débil y fatigada que se encontraba España. Duarte encontró una situación incómoda para poder plantear sus nuevas ideas. Encuentra postrado de muerte a Mella, Vicepresidente de la Junta del Gobierno Restaurador. Duarte estaba presente cuando Mella muere el 4 de junio de 1864. Sánchez había sido fusilado en 1861. Rehacer La Trinitaria o La Filantrópica era un imposible y mucho menos hablar sobre el tema nuevo de Quisqueya. El Padre de la Patria se conformó en contribuir a la restauración de la república que se instaló el 1844 y dejar para cuando se afianzara, entonces proponer sus planes y participar en su implementación. Un círculo muy reducido de los que dirigían el gobierno restaurador escucharon a Duarte y su plan. Se limitó a escribirlo para presentarlo luego, pero la envidia, el celo y las ambiciones pesaron más que sus deseos y Duarte fue de sacado de manera diplomática contra su voluntad después del triunfo de la Restauración en 1865. Esta vez sufrió más vejámenes y torturas que nunca, al ser burlonamente informado de su cancelada comisión como embajador en Venezuela y luego, recibir solo unas hojas de más de doscientas que había escrito sobre sus planes de nación. Por eso no tenemos hoy materiales suficientes para demostrar las verdaderas ideas del forjador de la identidad nacional quisqueyana, de quien fuera también propulsor de la identidad regional dominicana contrapuesta a la regional haitiana basada en el nombre de la isla y no ya la identidad nacional dominicana-española asignada en 1621 por Felipe IV de España. Para conocer con más profundidad el plan de Juan Pablo Duarte, lea el libro “Quisqueya, un país en el mundo” o entre a http://www.quisqueya.name |
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| #2 - Posted 11 January 2012, 10:09 AM | |
Location: United States, In the place to be Join date: August 2010 Member #: 5620 Posts: 1137 | CONSTITUCION: Este es un magnifico ensayo! No me tiene que convencer a mi que el Procer Juan Pablo Duarte quizo que se nombrara Quisqueya nuestra Patria. Es logico. Este tema me ha abrumado por mucho tiempo, pues Dominicano no representa nuestra identidad; Mas bien, es algo parecido a la orden Catolica de los Dominicos, y tambien se confunde con los habitantes de las Antilla Menor Dominica. Nuestro Himno Nacional se refiere a Quisqueyanos, igual a los versos que ud. menciono en su articulo. Pienso que la influencia y dominio de la Iglesia Catolica en el pais asistieron al nombramiento del pais. Pues, Santo Domingo de Guzman era el nombre que le habian puesto a la ciudad Capital. Pero, pienso que es mas arpropiado Quisqueya como le llamaron los nativos y tambien muchos Criollos aun le llaman. Muchas gracias por su aporte sobre este importatisimo tema. Edited on 1/11/2012 10:10 AM by Guarocuya. ![]() ![]() |
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